No Me Avergüenzo del Evangelio Porque es Salvación
Este hermoso pasaje, tenido por muchos como uno de los mas importantes de esta grandiosa carta a los Romanos, contiene tres (3) grandes fundamentos o razones (G).
Pablo, no se avergüenza de estar ansioso de predicar el evangelio a los hermanos en Roma (v.15):
- Porque el evangelio de Jesucristo es PODER de Dios para la salvación de todo el que cree.
- Porque en el Evangelio, por medio de la fe, se revela la Justicia de Dios
- Porque así es como esta escrito: "EL JUSTO POR LA FE VIVIRÁ"
Es importante notar dos conceptos o palabras que se repiten en cada Fundamento (G), para poder conectarlas con la frase "No me avergüenzo":
- Salvación se conecta con el que cree
- Justicia de Dios se conecta con por fe y para fe
- VIVIRÁ se conecta con EL JUSTO POR LA FE Y PARA FE
El poder de Dios en el evangelio es salvación a todo el que cree. ¿Por qué el Apóstol tendría tanto deseo de predicar el Evangelio a los creyentes (v.8-15)? Porque el evangelio es exactamente lo que necesitan todos los hombres para VIVIR (Salvación), sea creyente o no.
¿De qué manera se revela la Justicia de Dios en el Evangelio? Por la Fe y Para Fe. ¿Cómo funciona eso? Encontramos respuesta en el contenido de Romanos 1:18 al 3:26.
Cada proposición de estos dos versículos apunta al tema mas importante de nuestra esperanza, esto es, la Revelación de la Justicia de Dios, que en cuanto a los pecadores se traduce en ser librados del pecado y la Ira de Dios (detallados en 1:18 al 3:20) para que tengamos VIDA (Romanos 3:21-26).
Martín Lutero luchó por muchos años con este pasaje, porque le parecía una MALA noticia que la Justicia de Dios se revelara en el Evangelio. Por error y por un tiempo, su definición de la Justicia de Dios estuvo mal influenciada por el concepto occidental de ‘Justicia’. ¿Qué es la Justicia de Dios, como es revelada en el Evangelio y como resulta ser buenas noticias? Las respuestas más claras la podemos encontrar en Romanos 3:1-8; 3:21-26 y todo el capitulo 9.