Jesús es mejor que Adán
Según podemos determinar por los resultados, Jesús es mejor que Adán. Por medio de Adán hay un reino de muerte, transgresión, pecado y condenación, mas por medio de Jesús hay un reino de vida, la gracia de Dios y la justificación. ¿Por qué? Estos dos versículos se dedican a ponerle un fundamento a esta comparación.
2 Representantes
Hay dos representantes, uno es Adán y otro es Jesús. Los versos 12 al 14 explican que Adán nos representó a todos los hombres en aquel momento cuando escogió desobedecer la oferta de Dios de tomar la vida o la muerte. Adán pecó, esto es que prefirió la muerte y de esa manera la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecamos en Adán.
Hay un segundo representante, un segundo Adán, Jesús. Jesús es aquel segundo representante prometido desde que el primer Adán fracasó (Gen. 3:15). El es el regalo (dádiva o don) de Dios al mundo (Juan 3:16). Rey sobre todo enemigo y procurador de justicia, para dar vida a todo aquel a quien representa, esto es todo aquel que cree en él (Rom. 3:22).
En Adán hay trasgresión, muerte y condenación, mas en Jesús hay justicia, vida y justificación.
El Fundamento
Esta representación es comprobable por aquello real, verdadero y tangible que resulta de la acción de cada representante. No necesitamos creer en una teoría al respecto, sino que constantemente tenemos pruebas de la realidad de estos dos representantes.
En Adán, su trasgresión ha dado paso al reino de la muerte. Constantemente vemos las marcas de la autoridad establecida como resultado de este gran monarca, entronado a causa del pecado de Adán, esto es, la constancia del pecado y de la muerte en los humanos. Ambas cosas reinan con gran autoridad sobre el hombre, y este, aun miles de años después, NO ha avanzado lo mas mínimo en derrotarlo.
En Jesús, el regalo de Dios, su justicia ha dado paso al reino de la vida. Él es la simiente prometida para vencer sobre la muerte y el diablo. Él es el Rey de Gloria que ha vencido sobre sus enemigos. El Siervo justo de Dios que justifica y la salvación esperada por los patriarcas (Gen. 49:18). Las marcas de su autoridad son manifiestas en que ha vencido sobre sus enemigos (la muerte, el pecado y el diablo), aquellos enemigos que el hombre no ha podido, ni puede vencer. Esto es revelado supremamente en la cruz y dado a conocer cada vez que Jesús convierte a un pecador perdido de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios (Hechos 26:18).
NOTAS.-
15a - 15b Traducción Literal "Pero no como la trasgresión así la dadiva". "Trasgresión" esta en el 15a y "Dadiva" en el 15b
16 - Traducción Literal: "Y no como por uno que pecó, el don". "Pecado" esta en el 16a y "don" en el 16b.
17c & 17d - Traducción propia del griego al español.