Loading...
» Warning: This browser is not supported by BibleArc.com. We recommend using Chrome.
[ login | register ]  
blog pic
ROMANOS, LA MÁS ASOMBROSA CARTA
Romans 6:12-14 (greek & lbla) | Que Reine Dios y no el Pecado
June 10th, 2011
 
 
12a
 μὴ| οὖν| βασιλευέτω| | ἁμαρτία
 Por| tanto,| no| reine| el| pecado
 
12b
 ἐν| τῷ| θνητῷ| ὑμῶν| σώματι
 en| vuestro| cuerpo| mortal
 
12c
 εἰς| τὸ| ὑπακούειν| ταῖς| ἐπιθυμίαις| αὐτοῦ,
 para| que| no| obedezcáis| sus| lujurias;
 
13a
 μηδὲ| παριστάνετε| τὰ| μέλη| ὑμῶν
 ni| presenteis| vuestros| miembros| al| pecado,
 
13b
 ὅπλα| ἀδικίας| τῇ| ἁμαρτίᾳ,
 como| instrumentos| de| injustica
 
13c
 ἀλλὰ| παραστήσατε| ἑαυτοὺς| τῷ| θεῷ
 sino| presentaos| vosotros| mismos| a| Dios
 
13d
 ὡσεὶ| ἐκ| νεκρῶν| ζῶντας
 como| vivos| de| entre| los| muertos,
 
13e
 καὶ| τὰ| μέλη| ὑμῶν
 y| vuestros| miembros| a| Dios
 
13f
 ὅπλα| δικαιοσύνης| τῷ| θεῷ·
 como| instrumentos| de| justicia.
 
14a
 ἁμαρτία| γὰρ| ὑμῶν| οὐ| κυριεύσει,
 Porque| el| pecado| no| tendrá| dominio| sobre| vosotros,
 
14b
 οὐ| γάρ| ἐστε| ὑπὸ| νόμον
 pues| no| estáis| bajo| la| ley
 
14c
 ἀλλὰ| ὑπὸ| χάριν.
 sino| bajo| la| gracia.
 

Donde Reina Dios, No Reina el Pecado

Estos 3 versos (v.12-14) resumen el argumento anterior (v.1-11), dígase que aquellos que hemos recibido la gracia de ser sido unidos a Cristo por medio de la fe, NO continuaremos en el pecado, porque el Rey "pecado" fue destruido y dominado por el gran Rey Dios cuando Cristo Jesús fue resucitado de entre los muertes al tercer (3) día.

2 Reyes y 1 Reino

El escritor indica que en esencia hay dos (2) Reyes y un (1) Reino. El primer Rey es el Pecado que reina en iniquidad, y el segundo es Dios que reina en justicia, y el reino es los miembros de nuestros cuerpos.

La guerra empezó en el Jardín del Edén con el pecado de Adán y por el pecado se introdujo la muerte al mundo. Luego vino la Ley y a causa de la maldad del corazón del hombre, el pecado abundó mucho más y se fortaleció. Pero, la gran batalla esperada tuvo lugar en la cruz. El pecado atacó primero matando al Hijo de Dios. Todo parecía como victoria para las tinieblas, mas no falló el diseño de Dios, porque al tercer (3) día, la extraordinaria grandeza de Su poder obró en Cristo Jesús resucitándole de entre los muertos. Y Dios sentó al Hijo a su diestra muy por encima de todo principado, autoridad, poder y de todo nombre que se nombra. Y le fue dado dominio eterno que nunca pasará, gloria y un reino que jamás será destruido. 

Santificación

Habiendo obtenido victoria eterna en Cristo, el pecado no reina en nuestros cuerpos, sino que reina Cristo. Por tanto, no presentemos los miembros de nuestros cuerpos al pecado como instrumentos de iniquidad, sino a Dios como vivos entre los muertos y como instrumentos de justicia.

El énfasis de estos imperativos indica que la victoria es segura y es nuestra, pero que no ha terminado. El golpe definitivo de derrota de guerra ya ha sido dado al pecado, pero queda aun que la victoria sea manifestada en nuestras vidas. Esta batalla pendiente y continua se llama santificación. Y nuestra labor es, “puestos los ojos” en la victoria de Cristo, presentarnos a Dios como instrumentos de justicia.

No estamos bajo la Ley sino bajo la Gracia

La garantía de nuestro éxito en la santificación es la obra victoriosa de Cristo en la cruz. El pecado no tendrá dominio sobre nosotros, porque la obra victoriosa de Cristo nos ha cambiado de juez, de La Ley a la Gracia. Bajo la ley somos juzgados por nuestras obras y somos juzgados y declarados culpables, pero que glorioso que bajo la gracia somos juzgados, no por mis obras injustas, sino por las obras justas de otro, esto es Cristo, y somos declarados "bienaventurados" (Rom. 4:8).

El Apóstol Pablo ha demostrado que su evangelio es el mismo evangelio que aquel que Moisés dejó escrito en el Pentateuco. Porque la frase "bajo la ley", hace referencia histórica a los judíos que recibieron la ley en Sinaí y ellos fueron ejemplo de que "por las obras de la ley ningún ser humano será justificado" (Rom. 3:19-20). Mas la frase "bajo la gracia", se refiere a todo aquel como Abraham que cree y le es contado por justicia, gracias a la obra victoriosa de aquel que habría de venir y vencer, esto es, Cristo.

 

L
Ac
Pur
A
S
S
G
G
+
Cf
Cf
Cf