
|
|
||||||
|
|
| ||||
|
|
||||||
|
|
| ||||
|
|
||||||
|
|
| ||||
|
|
||||||
|
|
| ||||
|
|
||||||
|
|
| ||||
|
|
||||||
|
|
| ||||
|
|
||||||
|
|
| ||||
|
|
||||||
|
|
| ||||
|
|
||||||
|
|
| ||||
|
|
||||||
Antes Muertes y Ahora Vivos
Estos pocos versículos (v.20-23) sirven de fundamento a todo lo anterior hasta el verso 15 (No pecaremos bajo la gracia, aunque no estemos bajo la ley) y quizás hasta el verso 1 (No continuaremos en el pecado para que la gracia abunde). En su interior hay dos grandes factores que sirven de apoyo principal: El contraste de tiempo: antes y después, y el contraste de la condición espiritual: muertos y vivos.
Antes y Después.
Antes éramos esclavos y después fuimos libertados. Éramos esclavos del pecado y libres en cuanto a la justicia de Dios. Y en aquel entonces, el resultado siempre fue aquellas cosas que ahora nos dan vergüenza. Ahora habiendo sido libertados del pecado en Cristo, somos esclavos o siervos de Dios y el resultado es la santificación.
La santificación es un proceso de purificación. Cuando miramos atrás y comparamos con lo que vemos hoy, es de esperar que entre altas y bajas podamos ver mas claramente que mas cerca esta nuestro final: y viviremos felices para siempre, porque al final recibiremos la vida eterna.
La Condición Espiritual
La condición espiritual es explicada como una esclavitud. Todos somos esclavos en el sentido que nuestras acciones o frutos son un resultado de quien es nuestro amo. Hay dos (2) amos presentados: el pecado y la justicia. El pecado da fruto de cosas vergonzosas y su fin es la muerte. La justicia de frutos de pureza (santificación) y su fin es la vida.
El resultado es la clave. El amo "pecado" da frutos de cosas vergonzosas, porque su resultado es la muerte, es decir, que sus frutos se pudren y hieden. El amo "justicia" da frutos de cosas puras (santas), porque su resultado es la vida, esto es que sus frutos son puros, limpios y frescos.
Un Gran Regalo
Todo lo podrido y vergonzoso proviene de nosotros. Hedemos y olemos a podredumbre a causa de nuestros pecados. Lo podrido es vergonzoso y es arrojado a la basura. Pero Dios que es rico en misericordia por el gran amor con que nos amó (Ef. 2:4), nos ha dado a Cristo Jesús como Señor nuestro. Por medio de quien recibimos el Supremo Regalo de todos, la vida eterna con Cristo, para que por siempre nos gocemos en Cristo. Porque de El, y por El y para El son todos las cosas, a el sea la gloria para siempre. Amen (Rom. 11:36).
NOTAS.-
21a Este verso empieza con la frase "tis ouv" que indica inferencia o conclusión, así como en Romanos 3:1; 3:9; 4:1; 6:1; 6:15; 6:21; 7:7; 8:31; 9:14; 9:19; 9:30; 11:7 - traducida generalmente como "entonces que? o que diremos entonces?"
21a Si no hay una estructura obvia de una pregunta con su respuesta, para fines de exegesis, es mejor ver la pregunta como una afirmación: "Por tanto, no tuvisteis ningún fruto en aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis".
22c La palabra 'teloj' aquí traducida "como resultado", literalmente significa "al final".