Para Aquellos que Aman a Dios
El verso 28 empieza con la frase "y sabemos que", frase que por 5ta y ultima vez el Apóstol Pablo usa en esta carta (Rom. 2:2; 3:19; 7:14; 8:22; 8:28). Así como en otras ocasiones la idea es una declaración que es obvia y conocida para sus lectores. ¿Cuál es esa declaración conocida? "...que para aquellos que aman a Dios todas las cosas ayudan a bien..." (v.28a, cf. Salmo 23).
¿Quienes son "aquellos"?
Aquellos son "los que aman a Dios". Y de esa manera el escritor conecta con la idea que viene plantando, esto es, que aquellos que son de Cristo reciben su Espíritu y el Espíritu produce en ellos amor por Dios su Padre. Amor tal que su mayor anhelo es estar con El en gloria y en lo que llega el día de Gloria el Espíritu los guía según Su conocimiento de la voluntad del Padre.
"Los que aman a Dios" son aquellos "llamados conforme a Su propósito". La idea es que antes de nuestra redención y después de nuestra adopción, hay una real intención divina de tomarnos para Si y amarnos. No es al azar, ni sin rumbo, ni sin plan. Nuestra vida tiene propósito, mas aun tiene Divino propósito y en base a eso hemos sido "llamados".
La Cadena Irrompible
"Y sabemos que", dice el Apóstol. Sabemos "...que para aquellos que aman a Dios todas las cosas ayudan a bien..." (v.28a). Pero, ¿por qué? ¿Por qué aquellos que son "llamados conforme al propósito divino" y "aman a Dios" todo es para su bien? Esto se debe a la Cadena Irrompible.
El propósito de Dios con sus hijos NO cuelga en el aire sin fundamento, sino que es sostenido por los eslabones Divinos de la Cadena Irrompible. A sus hijos Dios de antemano los conoció (eslabón #1), también los predestinó (eslabón #2), también los llamó (eslabón #3), también los justificó (eslabón #4) y también los glorificó (eslabón #5). Los eslabones son:
- Conoció de Antemano: en Dios fue engendrado el amor por nosotros, en Su seno inició todo.
- Predestinó: Aquellos objetos de Su amor fueron ubicados a un destino predeterminado.
- Llamó: Aquellos ya destinados, en el tiempo fueron llamados según el propósito divino.
- Justificó: Aquellos llamados (e.g. Así como el "impío" Abraham y David, Rom. 4:1-8) creyeron y fueron justificados basados en la obra perfecta de Jesucristo.
- Glorificó: Aquellos que creyeron y fueron justificados ya han sido glorificados juntamente con Cristo su hermano mayor.
Un Primogénito y muchos Hermanos
"Aquellos" que somos de Cristo somos predestinados con un apellido, pues somos predestinados a ser conforme a la imagen de Su hijo. La predestinación tiene un propósito filial, esto es que somos predestinados al amor perfecto de la familia de Dios. El Padre es nuestro padre, el Espíritu es nuestro tutor o guía y Jesús es nuestro hermano mayor. ¡Cuan maravilloso es el amor de Dios!