El Gran Dolor y La Gran Tristeza del Apostol Pablo
"La verdad es que tengo gran dolor en mi corazón, porque desearía yo ser anatema por amor a mis hermanos, los israelitas". Con estas palabras se inicia una nueva sección en la carta a los Romanos. El tema es "Israel".
Anteriormente, ya varios temas con relación a los judíos han sido tocados. Principalmente, el escritor dejó muy claro de que ser judío no otorga privilegios especiales para ser justificados ante Dios, sino que todos somos iguales ante Dios por cuanto todos hemos pecado. Y si han de llegar a Dios, debe ser exclusivamente por medio de la fe en el evangelio de Jesucristo.
No obstante, muchas preguntas quedaron sin respuesta, empezando con las inquietudes resultantes de dos realidades impactantes: Primero, Israel tiene muchas ventajas, empezando con que a ellos se les confió la palabra de Dios; y segundo, que muchos israelitas no han creído la palabra de Dios (Rom. 3:1-8).
Verdad dolorosa
En esto consiste la gran tristeza y el contínuo dolor de Pablo, que el sabe que sus familiares están "separados de Cristo". Esta verdad es tan fuerte, tan impactante y tan doloroso que le fue necesario hacer un tipo de juramente: "Digo la verdad" dice el Apóstol, "(créanme)... no miento". No me estoy inventando estas cosas, sino que la palabra de Dios y su testimonio es verdadero. Aquel mismo Espíritu Santo, quien inspiró la escritura y que me inspira a mí, me da testimonio fiel.
Y esta verdad, de que Israel vive sin Cristo, tiene al Apóstol destrozado. Sus hermanos, su misma sangre, siguen bajo la ley, la muerte y el pecado, aun habiendo recibido un sin número de privilegios.
Los Privilegios de Israel
- La adopción de hijos: "Israel es mi primogénito".
- La Gloria: cantidad de veces la gloria de las "maravillas" de Dios fueron desplegadas a su pueblo.
- Los Pactos: Desde Génesis 3 hasta el Nuevo Pacto Jeremías 31, todos fueron por medio Israel o sus Padres.
- La Ley de Dios fue entregada a ellos directamente de la mano y la boca de Dios.
- El Culto (Servicio) de perdón, santidad, adoración y alabanza fue encomendado a ellos.
- Las Promesas: Dios juró bajo su propio nombre hacerles bien.
- Los Patriarcas: Abraham, Isaac y Jacob.
- Cristo.
Doxología
Todos los privilegios de Israel señalaban a uno, "la simiente" (Gen. 3:15; 22:17-18), "aquel a quien pertenecen todas las cosas" (Gen. 49:10), "el pastor (de Jacob)" Gen 49:24; La Roca (Deut. 32:3-4); "el Rey enaltecido" (Num. 24:7-9), "profeta como Moisés" (Deut. 18:15)...etc - - - Cristo el Mesías. El esta sobre todas las cosas y es Dios bendito, a El sea la gloria en la tierra y en Israel por los siglos de los siglos, amén.