Cuando Dios escoge en El no hay injusticia porque El no se debe a nadie, el escoge pecadores, y porque el es libre, a quien quiere endurece o tiene misericordia. Mas alguno diría, 'si depende de Dios escoger, entonces ¿por qué condena?'. Porque Dios es el alfarero y creador y nosotros no somos mas que vasos de barro y creación. El siendo Dios Alfarero tiene derecho de hacer un vaso para honra y a otro para deshonra.
Para Revelación de las Riquezas
Desde el momento que el hombre se rebeló contra Dios la muerte entró al mundo y se pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron (Rom. 5:12). Y desde ese momento toda injusticia demandaba castigo y destrucción instantánea, pero Dios ha sido paciente. A eso se refiere el verso 22 cuando dice que Dios deseando demostrar su ira, soportó con mucha paciencia.
¿Para qué? Dios lo hizo para dar a conocer las riquezas de su gloria. Su gloriosa misericordia en salvar; Su glorioso juicio en pagar a cada uno conforme a sus obras. En otras palabras, por amor a Su gloria, Dios aplazó la destrucción del pecador para dar cabida a dar a conocer Su misericordia.
Los Preparados
Tanto los vasos de ira como los vasos de misericordia fueron preparados, pero si Dios no es paciente y soporta con mucha paciencia la destrucción de los vasos de ira, no habría lugar para la misericordia. Para la misericordia de nosotros, a quienes el llamó según su propósito (Rom. 8:28-30), tal como dice, "en Isaac será llamada descendencia... a Jacob ame" (Rom. 9:6-13).
No todo Israel es Israel, sino que Su llamado es "de entre", y de igual manera también a llamado "de entre" los gentiles. "De entre" judíos y gentiles a preparado un "remanente" o "descendencia" de "amados", "hijos del Dios viviente" un pueblo para Si mismo.
El Fundamento
Los versos 25 al 29 son citas del viejo testamento. El escritor esta fundamentando sus conclusiones en la escritura del profeta Oseas capítulos 1 y 2 e Isaías capítulos 1 y 10.
El fundamento principalmente apoya dos conclusiones importantes:
- El plan de la paciencia divina. Ambos profetas resaltan claramente un plan. Por ejemplo Oseas dice, "a los que no eran... llamaré", y también dice "allí serán llamados"; Isaías dice, "si no nos hubiera dejado descendencia...".
- El plan incluye tanto una elección tanto de entre Judíos como de entre Gentiles. El profeta Isaías hablando a Israel (Is. 1:2-4, 8) les dice que a pesar de la rebelión abierta contra el Santo de Israel (Is. 1:2-5), Dios ha sido paciente en castigar y destruir a causa del "remanente" (sobrevivientes fieles) (Is. 1:9-10). Y bajo un contexto similar de rebeldía (Os. 1:1-9), por medio de Oseas Dios promete primero castigar (Os. 1:6) para luego tener misericordia y perdonar. Y serán llamados "pueblo mío", "amados" e "hijos del Dios viviente" (Os. 1:9-11; 2:23).