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La Misión del Señor
Isaías 61:1-3
En estos tres versículos tenemos uno de los pasajes más destacados de las Sagradas Escrituras.
#Escrituras
#Jesus
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Published 12/12/2019; Updated 12/12/2019
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Resumen del punto principal:
Isaías 61:1-3
LBLA
Diagrama de Bloques
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Resumen del punto principal:
El Espíritu del Señor Dios está sobre el Profeta Isaías, para que Jesucristo sea glorificado en su segunda venida
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Isaías 61:1-3 LBLA
OT
Isaías 61:1-3
lbla
Buenas nuevas de salvación 61 1 El Espíritu del Señor Dios 1 está sobre mí a , porque me ha ungido el Señor para traer buenas nuevas a los afligidos 2 b ; me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón c , para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros 3 d ; 2 para proclamar el año favorable del Señor a , y el día de venganza de nuestro Dios b ; para consolar a todos los que lloran c , 3 para conceder que a los que lloran en Sion se les dé diadema en vez de ceniza, aceite de alegría a en vez de luto b , manto de alabanza en vez de espíritu abatido; para que sean llamados robles 1 de justicia, plantío del Señor , para que El sea glorificado c .
Diagrama de Bloques
Isaías 61:1-3
El Espíritu del Señor Dios está sobre mí,
porque
Conjunción Causal
me ha ungido el Señor
para
Preposición de Dirección
traer buenas nuevas a los afligidos;
Buenas Nuevas (hebreo: bas·ser)
me ha enviado
Preposición de Objetivo
vendar a los quebrantados de corazón,
Preposición de Objetivo
proclamar libertad a los cautivos
Proclamar (hebreo:liq·ro)
Conjunción Copulativas
liberación a los prisioneros;
Preposición de Finalidad
proclamar el año favorable del Señor,
Proclamar (hebreo: liq·ro)
Conjunción Copulativas
el día de venganza de nuestro Dios;
Preposición de Finalidad
consolar a todos los que lloran,
Preposición de Objetivo
conceder que a los que lloran
en
Preposición de Lugar
Sion se les dé diadema
Diadema (hebreo: pe’er)
Preposición de Modo
vez de ceniza,
Ceniza (hebreo: e·per)
aceite de alegría
Preposición de Modo
vez de luto,
manto de alabanza
Manto (hebreo: ma’ateh)
Preposición de Modo
vez de espíritu abatido;
Preposición de Objetivo
que sean llamados robles de justicia, plantío del Señor,
Justicia (hebreo: se·deq)
Preposición de Objetivo
que El sea glorificado.
Las buenas nuevas de liberación , 61:1-11 Cuando leemos Deuteronomio 59:16-21 podemos observar y el mismo texto nos indica que las promesas del v. 21 pueden haber sido para el profeta y sus descendientes: Mi Espíritu que está sobre ti y mis palabras que he puesto en tu boca no se apartarán... Estas palabras pueden ser la base para la declaración del profeta Isaías en el v. 1: El Espíritu del Señor Dios está sobre mí... El profeta, que antes se viera desprovisto de la capacidad para interceder (Isaías 59:16), se vio de pronto investido del poder del Espíritu de Dios para encarnar el mensaje de liberación para Sion (Isaías 59:21; Isaías 61:1). Sus palabras en los vv. 1 y 2 fueron leídas por nuestro Señor Jesús en la sinagoga de Nazaret, para luego basar en ellas su testimonio mesiánico (Lucas 4:18-19). Las figuras literarias que describen el efecto o consecuencias del ministerio del profeta, se convierten en hechos concretos en la persona y ministerio de Jesús. No obstante, pasemos a considerar el sentido de las palabras del profeta a la luz de su mismo desempeño profético. El profeta ha adquirido conciencia de su misión profética y se siente ungido por el Espíritu del Señor Dios para anunciar las buenas nuevas de liberación a una comunidad sumida en la humillación y la desesperación de la pobreza (Nehemías 5:3), en la desilusión y desaliento o “quebranto de corazón” (Nehemías 5:1), de la esclavitud (Nehemías 5:5) y de la cárcel que constituye el perder la visión). Podemos discernir que la meta del ministerio profético de Isaías era hacer resurgir la vida en medio del duelo nacional. La ceniza, que es señal de duelo, va a ser reemplazada por una diadema de gloria. Va a haber aceite de regocijo y manto de alabanza. ¿En qué reside la garantía de estas buenas nuevas? La respuesta fue dada en Isaías 60:21 y se repite aquí en el v. 3 del capítulo 61 del Libro del Profeta Isaías: Serán efectivas porque han sido destinadas para manifestar la gloria divina . Para Dios es un asunto de honor que la ruina y la desolación desaparezcan del país y que sean restauradas las ciudades destruidas.
“porque me ha ungido el Señor” (v. 1b). Ungir con aceites se suele hacer por varias razones (sanar, enterrar, para expresar tristeza o alegría). Particularmente se hace para designar a una persona para un trabajo importante. En el Antiguo Testamento se ungía a los profetas (1 Reyes 19:16). Se ungía a los sacerdotes (Éxodo 40:13-15) y a los reyes (1 Samuel 10:1; 16:3, 12-13; 2 Samuel 23:1; 1 Reyes 1:39). En el Nuevo Testamento se nos habla de Cristo Jesús como él ungido (Juan 20:31; Hechos 5:42; Hebreos 1:9, etcétera). Pero ahora bien, los dos títulos que se reconoce como mesiánicos son: (el en hebreo Mesías y el en griego Christos ) y el cual significan ungido . En el Nuevo Testamento se usa Christos (Cristo) casi exclusivamente. La palabra Mesías se encuentra en el NT solo dos veces (Juan 1:41; 4:25), y ambos versículos también usan Cristo – “ Hemos hallado al Mesías que traducido quiere decir, Cristo ” (Juan 1:41).
“El Espíritu del Señor Dios está sobre mí” (v. 1a). La primera pregunta de este capítulo se trata de la identidad del quie habla. ¿Sobre quién ha descendido el espíritu de Dios? ¿A quién ha ungido el Señor? Lo siguiente sugiere que es el siervo, la figura mesiánica que aparece de manera prominente en capítulos 42, 49-50, y 52-53. • Dios dijo del siervo, “ He puesto mi Espíritu sobre El ” (42:1). Ahora el siervo dice, “ El espíritu del Señor Dios está sobre mí .” Dios también le dijo al siervo “ Para que abras los ojos a los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de la prisión a los que moran en tinieblas ” (42:7; véase también 49:9). Ahora el siervo dice que él ha de “ proclamar libertad a los cautivos, y liberación a los prisioneros; ” • Jesucristo citó este versículo, diciendo, “ El Espíritu del Señor esta sobre mí ” (Lucas 4:18). Declaró, “ Hoy se ha cumplido esta Escritura que habéis oído ” (Lucas 4:21). Ahora bien, cuando el Espíritu del Señor desciende sobre una persona, suele conferir poder (Jueces 3:10; 6-34; 14:6, 19, etcétera, etcétera). En el libro de Isaías, esta frase aparece cuatro veces, y se refiere a la transmisión de sabiduría y entendimiento (11:2; 40:13 y continuación) y al traer alivio a los necesitados (61:1; 63:14).
“ para vendar á los quebrantados de corazón” (v. 1d). Fíjese en el verbo. Solemos decir “consolar a los quebrantados de corazón,” pero aquí dice “vendar á los quebrantados de corazón.” Vendar va más allá de un consuelo normal y corriente. Vendar es más como una cirugía del corazón. Juntar las partes rotas – reparar las roturas. Esto se refiere al corazón espiritual, claro. Cuando hablamos de gente con el corazón roto, nos referimos a su espíritu – a las emociones. Una persona con el corazón roto es una persona que lamenta – que ha perdido la esperanza. Pero Dios ha enviado al siervo/mesías para reparar los daños – para eliminar la causa de la tristeza – para darle a la persona con el corazón roto razón para tener esperanza de nuevo.
“para proclamar ( liq·ro ) libertad a los cautivos” (v. 1e). Mientras que la frase quebrantados de corazón se refiere a la condición interna de los afligidos , las palabras cautivos y presos se refieren a su condición externa”. Estas palabras evocan el Año de Jubileo (Levítico 25:10, 13; 27:24; Jeremías 34:8-10). Cada séptimo año (año sabático), los israelitas debían permitir que la tierra permaneciera en barbecho y liberar esclavos que eran ambos varones y hebreos. Era un año de descanso para la tierra, para los animales de trabajo, y para los humanos también (Éxodo 21:1-11; Levítico 25:20-21; Deuteronomio 15:12-18). Cada cincuenta años (el año que termina siete años de sabático – el Año de Jubileo), los israelitas tenían la oportunidad de redimir cualquier tierra que había sido vendida – la idea era que la tierra le pertenecía a Dios y eran ellos a quienes Dios se la había dado desde el principio. Cualquier israelita que había sido forzado a la servidumbre debía ser liberado. Entonces, ambos el año sabático y el Año de Jubileo se dedicaban a la libertad. “y liberación a los prisioneros” (v. 1f). Esto estaría muy claro para esta gente judía que tan recientemente ha sido liberada de su largo exilio y permitida regresar a Jerusalén.
“para proclamar ( liq·ro ) el año favorable del Señor” (v. 2a). “En versículo 1 la proclamación tocó el lado humano – libertad, liberación – pero ahora se concierna con el lado divino” . “ Año de la buena voluntad de Jehová o el Año favorable del Señor ” de nuevo evoca el Año de Jubileo – un año dedicado a la libertad. El siervo/mesías debe proclamar el año de la buena voluntad del Señor – el año cuando los favorecidos pueden esperar recibir bendiciones de Dios. “y el día de venganza de nuestro Dios” (v. 2b). En este contexto, la palabra “venganza” es desconcertante, ya que todas las otras frases son positivas. Estos versículos hablan de traer buenas noticias a los oprimidos, de vendar los corazones rotos, y de proclamar libertad para los cautivos. Pero los babilónicos tenían que decaer para que los israelitas pudieran ser liberados. Las fuerzas del mal tienen que sufrir una derrota si las fuerzas del bien han de ganar. En este sentido Dios trae venganza sobre los que se le oponen.
“para consolar a todos los que lloran” (v. 2c). Como se anota arriba, el siervo/mesías eliminará la causa de su lamentación – traerá esperanza nueva para los que lamentan. “ para conceder que a los que lloran en Sión se les dé diadema ( pe’er – tocado, turbante, corona de laurel) en vez de ceniza” ( e·per ) (v. 3a). Anote este juego de palabras – pe’er en lugar de e·per – algo de belleza poética que es imposible de reproducir en la traducción. Los que lamentan harán “cama de saco y de ceniza” (Isaías 58:5) o “(ceñirán) de saco, y (se revolcarán) en ceniza” (Jeremías 6:26) como señal de lamentación. Pero el siervo/mesías les dará una señal de gloria – un turbante – una corona de laurel – una diadema – para adornarse la cabeza. En presencia del siervo/mesías, las cenizas ya no serán apropiadas, porque en presencia del siervo, la lamentación misma será delegada al montón de cenizas. “ aceite de alegría en vez del luto” (v. 3b). Aceite se usa para cosas comunes como cocinar o pomada para la piel o para las lámparas. También se usa para cosas especiales como en el perfume o para ungir. En el templo, el aceite a menudo se mezclaba con mirra u otros aromáticos preciosos. En presencia del siervo/mesías, la lamentación será reemplazada por el uso festivo de estos óleos.
“manto ( ma’ateh – prenda) de alabanza en vez de espíritu abatido” (v. 3c). En presencia del siervo/mesías, la gente ya no sentirá timidez ni temor – ya no sentirá debilidad ni impotencia – no querrá quedarse al fondo donde no sea vista – no sentirá la necesidad de llevar prendas sencillas de colores apagados. En vez, se pondrá prendas alegres – coloridas – prendas que proclaman la alegría de sus corazones y que alaban al que les ha traído esa alegría. “para que sean serán llamados robles de justicia” ( se·deq ) (v. 3d). Antes, al prevenir a la gente de que sus pecados llevarían a la destrucción, Dios dijo, “Porque seréis como el olmo que se le cae la hoja, y como huerto que le faltan las aguas” (1:30). Ahora ese capítulo de la historia de Israel ha pasado y la situación se ha invertido. Esta frase, “árboles de justicia,” es parecida a nuestra frase, “pilares de la iglesia.” La palabra olmo, como la palabra pilar, implica ambos fuerza y estabilidad. Ni un árbol ni un pilar parecen hacer mucho más que estar quietos. Pero el árbol está ahí, de pie, año tras año ante el viento y las tormentas. Pilares están de pie, día tras día, aguantando el peso del tejado. Cuando pasamos delante de un árbol o un pilar, lo vemos en el mismo sitio donde lo habíamos visto el día anterior y el año pasado. Ese tipo de estabilidad nos da tranquilidad. Nos sentimos seguros en presencia de fuerza y estabilidad. Los árboles también son bellos. Como escribió el poeta, Joyce Kilmer: “Creo que nunca veré un poema tan bello como un árbol. Un árbol cuya boca hambrienta se encuentra contra el pecho que fluye de la dulce tierra; Un árbol que mira todo el día a Dios, y alza sus brazos frondosos en oración; Un árbol que en verano lleva un nido de petirrojos en su pelo. Sobre cuyo pecho fue tendida la nieve; Que vive con la lluvia en intimidad. Tontos como yo escriben poemas, tan solo Dios puede crear un árbol.” Pero éstos no son unos árboles cualquiera, sino árboles de justicia. Esta gente de Dios (en este versículo los árboles son metáfora del pueblo de Dios) no solo es fuerte y bella, también es justa ( se·deq ) – un pilar de comportamiento ético – gente que vive de acuerdo con las leyes y la voluntad de Dios.
“ plantío del Señor, para que Él sea glorificado” (v. 3e). En el capítulo anterior Dios dijo, “Y tu pueblo, todos ellos serán justos, para siempre heredarán la tierra; renuevos de mi plantío, obra de mis manos, para glorificarme” (60:21). Este versículo retoma ese tema. Un jardín bonito refleja la gloria de su jardinero. También, un pueblo que Dios ha hecho bello refleja la gloria de Dios, que lo hizo así.
phrasing
Notas
En Isaías 61 encontramos una profecía sobre el Señor Jesús. Esta profecía se refiere a Jesucristo quien de hecho la leyó muchos años después en la sinagoga de Su país. Estas son algunas de las cosas que Jesús vino a completar. Jesucristo vino a sanar al de corazón quebrantado. ¿Tu corazón ha sido herido, quebrantado por algo? Puede que el dolor sea grande, pero hay alguien que puede sanarlo, el Señor Jesucristo. Dios lo envío para sanar a los de corazón quebrantado. Hay algunas heridas que no se van rápidamente, sin embargo, todas las heridas necesitan a Jesús para ser sanadas. No escondas tu herida de Él, no hagas como que no existe. Una herida es algo real y no va a engañar más que a nosotros mismos al considerarla como inexistente, aún estando ahí. Abre tu corazón a Jesús, Él es el Sanador; pídele que lo visite y lo sane. Algunas heridas toman tiempo en desaparecer pero todas son sanadas si se les entregan al Señor. Él vino a sanar tus heridas; a abrir la prisión que te encierra y a liberarte, a consolar a los enlutados, a darles gloria en vez de ceniza, gozo en lugar de luto. Sí, hay alguien que puede consolarte y sanarte; hay alguien que puede extender Su mano y ayudarte. La herida no necesariamente debe permanecer ahí para siempre, ni tampoco estás condenado a estar encerrado en una prisión. Extiende tu mano al Señor, acércate a Su trono confiadamente para encontrar ayuda en tiempo de necesidad ( Hebreos 4:15-16 ). Todos necesitamos ayuda, todos sufrimos de heridas y todos necesitamos del Señor para que nos libere de ellas. Él comprende nuestras debilidades y en Él encontramos la ayuda, el aliento y la sanidad que necesitamos.
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